El fin de semana pasado, después de visitar Córdoba, visité a Sevilla. Fui a los lugares más conocidos, como el Alcázar, el Catedral, y la Casa de Pilatos. (Nota: Todos eran muy interesantes con una mezcla de estructuras y decoraciones árabes y cristianos). Porqué estaba solamente Enero, no había muchisimos touristas en los calles, pero, por su puesto, había muchas tiendas de tourismo. Ropa de flamenco, camisas con picturas de torros, cerámicos con Don Quixote....muchisimas cosas. Pero, en cada calle había anuncios sobre los concertos de flamenco. "¡Gran experiencia! Está en un palacio. La danza tradicional de la ciudad. ¡Ven!" Por su puesto, la mayoría de la gente que assistían eran touristas. Eran grandes, caros, y con un pequeño sentido de falsidad. Tenía suerte de encontrar un concerto de Flamenco pequeño, barrato, con solemente trenta personas en el patio. Me encantaban los bailadores y cantadores. Fue una experiencia interestante, pero me habría gustado verlo en un lugar y situación más original. Aunque solemente había trenta personas allí, la mayoría eran touristas. También, los bailadores y cantadores eran profesionales, pagaron para actuar para nosotros. Sé que hay varias concertos afuera del centro touristico de la ciudad donde la danza y las canciones ya eran partes de la cultura, pero parecía como la mayoría de la tradición estaba suportada por la economía touristica. Un gran parte de flamenco ya vive por el tourismo.
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